febrero 26, 2011

¿Me concedes este baile?

¿Bailamos?… un, dos, tres… un dos, tres… Cuántas veces me dijiste eso de que los tacones hacían más femenina a una mujer. Pues ya está, para ti… un hermoso vestido blanco y unos zapatos de tacón, solamente para ti. Un, dos, tres… un dos, tres… y miro tus ojos y veo los míos, y en tu nariz… la mía, y en esa sonrisa descubro mi sonrisa. 

Soy como tú, y te quiero. Y la música sigue sonando, y giramos una y otra vez. No hay nada que interrumpa mi sueño y el Danubio es más azul que nunca. Y yo te quiero más aún. Y sigo soñando despierta con ese momento que ya no podrá ser, pero lo seguiré soñando infinitamente porque esa es la única realidad que me hace respirar.

Te lo susurré muy bajito, pero no sé si me escuchabas. Te lo repito ahora… Te quiero, te quiero como nunca pensé que te quería.

No hay comentarios:

Publicar un comentario